Quejas y reclamaciones, lo que sea necesario para mantener un mínimo de calidad en tu conexión a Internet
El ADSL, poderosas siglas tras las cual se esconde un sin fin de ventajas y, por qué no decirlo, algunos inconvenientes derivados, en unos casos de la falta de información (como comentábamos recientemente en estas páginas) y en otros de las propiedas deficiencias del servicio que se nos ofrece.
¿Qué hacer en caso de que los euros que invertimos en la ADSL no sean correspondidos por un servicio a la altura? La cosa está clara, debemos luchar siempre porque cada una de las ventajas que se nos ofrece a la hora de contratar la banda ancha, ventajas como velocidad, conexión ininterrumpida, sencillez y demás, se vean reflejadas en la realidad. Sin más, sin excusas.
Todos conocemos a personas que no dejan de repetir el clásico "Qué mal me va internet", " se me corta a cada segundo", " no me conecta bien el inalámbrico". Esto, en cualquier otro servicio sería inadmisible o, ¿alguien se imagina que la luz en nuestro hogar se fuera cada cierto tiempo y no hiciéramos nada al respecto?
Es por ello por lo que se impone la necesidad de llevar a cabo quejas, reclamaciones, de llegar dónde sea necesario por conseguir que lo que pagamos e invertirmos en Banda Ancha tenga una equivalencia real en el uso que hacemos día a día, sin necesidad de escudarnos en multiples razones que ni nos importan, ni son asunto nuestro sino de la operadora que garantizó, a la hora del contrato, ciertos mínimos de calidad.

